Si elijo mediación, ¿necesitaré un abogado?

Durante el proceso de mediación no es necesaria la presencia de abogados, puesto que son las partes quienes trabajan para resolver sus diferencias. Sin embargo, la decisión de consultar a un abogado cualquier duda surgida durante el proceso, de que asista a alguna o a todas las sesiones, o la petición de que sea él quien redacte el acuerdo final es perfectamente válida dentro del proceso de mediación.

¿Por qué necesitaría a un mediador para hablar con la otra parte?

El mediador es una persona formada que, de manera imparcial, facilitará la comunicación entre las partes generando el ambiente adecuado para que el conflicto sea elaborado y abordado de una manera constructiva por las personas implicadas.

¿El acuerdo tiene fuerza ejecutiva?

El acuerdo en mediación es totalmente voluntario y consensuado por lo que, una vez alcanzado, existe un alto compromiso de cumplimiento. El acuerdo de mediación firmado por las partes tiene carácter contractual en todo el territorio de la Unión Europea, pudiendo ser denunciado su incumplimiento.

En todo caso se podrá elevar dicho contrato a escritura pública.

¿Es caro el proceso de mediación?

El acuerdo conseguido en mediación es notablemente más económico, tanto en tiempo como en dinero, que el conseguido a través de pleitos, puesto que no es necesario aportar costosas pruebas ni peritajes, movilizar testigos, pagar las costas del juicio, etc. El único coste a afrontar en mediación será el pago de los honorarios del mediador.

¿Cuándo no es posible un proceso de mediación?

La mediación no es un procedimiento adecuado en todos los casos de conflicto. Nunca podrá darse sin la voluntariedad de las partes o en casos como por ejemplo, en que se detecte mala fe, intento de bloqueo del acuerdo o existencia de delito, por lo que en la primera sesión se aclarará si es o no conveniente este procedimiento.

Sin embargo las características de la mediación hacen que sea la mejor opción en conflictos de muy diversa índole, tales como familias, organizaciones, tanto a nivel nacional como internacional.

¿Quiénes conocerán mi problema?

La confidencialidad del proceso permite que múltiples conflictos puedan resolverse discretamente, sin arriesgar el prestigio de las partes. Este principio facilita la posibilidad de poner sobre la mesa aspectos que deben permanecer en el ámbito privado como puede ser una estrategia de empresa, la no conveniencia de que terceros conozcan la existencia del conflicto, intimidades difíciles de expresar u otros aspectos que en un juicio no quedarían salvaguardadas al ser éste una audiencia pública.

¿Si estoy interesado, cómo puedo comenzar?

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