¿QUÉ ES LA MEDIACIÓN?

 

Procedimiento legal

Es una modalidad de resolución de conflictos, inserta dentro de los sistemas conocidos como ADR (Alternative Dispute Resolutión), donde son las propias partes involucradas quienes dirigen, negocian y acuerdan las soluciones más satisfactorias para ambas, contando con la colaboración de un profesional imparcial, el mediador, experto en gestión de conflictos.

 

Escuchar y sentirse escuchado

Se trata de un procedimiento confidencial y totalmente voluntario, donde se prioriza la comunicación positiva, la escucha mutua, el reconocimiento de las emociones propias y ajenas y el fortalecimiento de la relación.

 

Flexibilidad, bajos costes y rapidez

La flexibilidad y posibilidad de adaptación a la situación de cada una de las partes intervinientes, son características fundamentales de la Mediación, las que, unidas a bajos costes económicos y emocionales y a menores tiempos de gestión y tramitación, la convierten en un método de resolución de conflictos efectivo y eficaz.

EL PROCESO DE LA MEDIACIÓN

Se inicia con una primera sesión de carácter gratuito e informativo, donde una vez escuchadas las partes y decidida la idoneidad de esta forma de resolución, se firma un acuerdo de confidencialidad, por el cual todas las personas que participan en el proceso, en cualquier calidad que sea, quedan sometidas al mismo.

El proceso es, en todo momento, voluntario y no implica asesoramiento de tipo legal, económico o psicológico, aunque puede sugerirse acudir a un profesional en caso de entenderse conveniente.

No es necesario concurrir al proceso con asistencia letrada, aunque ello es posible y en algunos casos conveniente.  No existen plazos ni formas especiales.

El mediador puede trabajar en sesiones privadas o en encuentros conjuntos, según lo entienda más beneficioso en cada caso, asegurando siempre la equidad e igualdad de oportunidades de cada participante.

Conforme con las características del caso concreto, se estipulará una serie de sesiones, que podrán ajustarse si fuere necesario. En la primera de ellas se elabora y firma un Acta constitutiva y en la última, un Acta final, donde se recogen los acuerdos alcanzados por las partes (que pueden ser de carácter parcial o total)

Dichos acuerdos pueden ser elevados a escritura pública si así lo desean las partes, o bien ser homologados por un Juez si los mismos surgen de un proceso de mediación derivado por un Juez, lo que confiere plena seguridad y confianza a los mismos.

VENTAJAS

  • Es un proceso absolutamente confidencial, manteniéndose en secreto todas las deliberaciones y contenido de la negociación.
  • Es aplicable a conflictos en cualquier ámbito, ya sea a nivel nacional o internacional.
  • Presenta menores costos económicos y emocionales que otras formas convencionales de resolución de controversias.
  • La gestión del conflicto es notablemente más rápida, ágil y flexible que en un proceso judicial.
  • La mediación se adapta a tus necesidades y circunstancias y no a la inversa.

EL MEDIADOR

El mediador es un tercero imparcial cuya función es tender un puente para facilitar la comunicación entre las partes en conflicto y velar para que, dentro de un procedimiento legítimo y con respeto a los principios recogidos en la Ley de Mediación, se disponga de la información necesaria para que sean ellas mismas las que arriben a los distintos acuerdos deseados.

El deber de imparcialidad con que el que se ha de conducir el mediador, supone que debe abandonar el proceso de mediación y ceder su posición a otro profesional si se dan circunstancias que afecten a su neutralidad.

Asimismo, se encuentra obligado por un deber de confidencialidad sobre todos los asuntos tratados en un proceso de Mediación que está amparado por el secreto profesional e impide que pueda ser citado como testigo en un juicio sobre los mismos.

¿Qué hace y qué no hace el mediador?

  • Pregunta, pero no interroga.
  • Escucha pero no resuelve.
  • No juzga sus intereses o sus actos como lo haría un juez o un árbitro.
  • Puede sugerir pero nunca imponer nada, puesto que cualquier toma de decisiones es un poder exclusivo de las partes.
  • Se ciñe a criterios objetivos y realistas mediante los cuales invita a reflexionar a las partes en sus posiciones y expectativas, pero no aconseja.
  • Establece algunas reglas del procedimiento, que han de ser respetadas, para que la comunicación sea efectiva.
  • Contribuye a crear un espacio de diálogo, donde priman la equidad e igualdad de las partes.
  • No tiene un interés particular en el contenido del acuerdo al que se pueda llegar. Simplemente velará porque dicho acuerdo sea legal, factible y duradero.

El sistema de resolucion de conflictos en sociedades avanzadas

La regulación legal de la mediación es relativamente reciente en España aunque se conoce y practica en nuestro país desde hace más de dos décadas.

La Ley 5/2012, de 6 de julio, de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles y su Reglamento de desarrollo supusieron la transposición de la Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 21 de mayo de 2008 sobre ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles.

El hecho de que la Mediación se viene imponiendo en las sociedades más avanzadas lo demuestran los datos de países como Alemania, Reino Unido, Holanda o Italia donde se realizan en cada uno de ellos más de 10.000 mediaciones civiles y mercantiles al año, con una duración de 43 días, frente a los 566 días de media que suelen suponer los procesos judiciales convencionales y cuyo coste estimado medio es de 9.179 € (Informe Del Parlamento Europeo del año 2014)